How do you unburden yourself to the person you don't want to be a burden to?
domingo, 13 de septiembre de 2020
BANSHEE
It was just about enough. Crying so hard she would throw up. Crying herself to sleep, wich ended on a massive headache. Food tasted like cardboard. Breathing was just painfull. And joy was nowhere to be found.
Feelings bubbling up inside. So much noise inside her head. She just wanted everything to be quiet. She just wanted to scream so loud it would tune everything else down. She just needed to do it. So much regret in her soul for making that promise. She shouldn't have. Why was she holding herself to that promise, anyway?
But then again, what was she supossed to do? She didn't even know what the right thing was anymore. Leaving seemed right. That would liberate the keeper of her promise as well. But was it wrong leaving her? Didn't feel like it, but she couldn't tell anymore. Was it selfish or selfless. Was breaking her promise wrong because, well, breaking it was wrong, or because she new deep down she just wanted it known she had broken it, so she would be conforted.
There was a voight inside of her. Filled with nothing but hurt. She just wanted to scream.
THE OLD NORMAL
Crying was becaming the new normal. It was the old normal as well. But there was a period inbetween where it was not. Granted, it was only because she was so numb she could barely feel anything, but there she was. Wondering whether she was better off that way. When everything went just right through her. Not too long ago she told someone she woukd rather stay feeling things, even though most of them were bad, because feeling them was better than being lost in herself.
Boy was she wrong.
And there she was. Trying to remember how she got herself into that state of numbness before. Or if, maybe, it would just be better and easier to just put an end to it all.
domingo, 21 de junio de 2020
Well, there you have it.
martes, 26 de abril de 2016
Waiting for the other shoe to drop.
lunes, 27 de octubre de 2014
It's been a while.
Hoy Rachel ha tenido un mal día. Hoy, Rachel ha tenido que luchar contra sí misma. Hoy los viejos hábitos han vuelto a ella. Hoy, las mismas soluciones han acudido a su mente. Hoy, las ha vencido con margen escaso.
Mañana, apostará contra si misma y ganará, pero no habrá celebraciones, pues perderá la partida.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Rodando colina abajo
Sabía que quería volver a vivir, ahora que había encontrado las fuerzas, pero se le había olvidado como hacerlo. Se sentía como si intentara manejar el cuerpo de otra, en el que no terminaba de encajar. Y, sin prisa pero sin pausa, crecía su miedo. Su miedo a rendirse y hundirse de nuevo.
Aunque me cueste
Mirando al vacío intentaba poner en orden las voces de su cabeza. Luchaba por entender algo de esa cacofonía que se desarrollaba en su mente. Suspirando, tomó una decisión. Era hora de empezar a contar unas cuantas verdades.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Sonrisas fingidas.
Cuando al llorar ya no te salen lágrimas y sólo consigues que tu cuerpo tenga convulsiones.
Cuando al pasar por delante del espejo, no te buscas ni te miras a la cara.
Cuando te pintas una sonrisa que muere en tus labios sin llegar a los ojos.
Cuando ya no te sale la voz, pero eso ya no importa porque tampoco hay nadie que la escuche.
Cuando no sabes en quien buscar consuelo.
Cuando asumes que, lo que echas de menos, en realidad nunca fue tuyo.
Cuando te vas y, al volver nadie ha notado tu ausencia.
Ahí es cuando se te quitan las ganas de todo.
domingo, 16 de octubre de 2011
She's dying...
Porque todo se me pasaría si tu me sonrieras como no sonríes a nadie más. Todo sería más fácil si me abrazaras hasta quitarme el aire. Y tal vez, solo tal ves, yo sería un pelín más feliz si me mirases a los ojos mientras, despacio, acercas tu rostro al mío.
Pero, asumamoslo... nunca va a pasar, tendré que conformarme con soñar despierta.
lunes, 3 de octubre de 2011
Y pasearemos por la esquina de las putas, cogidas de la mano.
Si cierro los ojos, aún puedo ver tu vestido con volantes bailando al son que tu le marcabas dando vueltas y vueltas bajo el sol. Me acuerdo de como nos miraban todos cuando paseábamos regalándonos besos hervidos a fuego lento, agarradas por la cintura. Y aún te oigo tratando de convencerme de que las miradas que nos dirigían no eran de asco sino de envidia.
Nunca te enfadabas conmigo. Aún no me lo explico. No importaba lo que te hiciera. Me mirabas a los ojos hasta que gruñía de frustración; entonces te reías, me rodeabas con tus cálidos brazos, y me besabas en el cuello hasta que me rendía a ti.
¿Recuerdas el día en el que te llamé puta? Yo sí. Bueno, la verdad es que no recuerdo por qué te lo llamé. Pero sí que recuerdo cómo me lanzaste tu sonrisa pícara -la juguetona que guardabas solo para mí- y, atrapándome con tu mirada y empujándome suavemente contra la cama, me susurraste: "puede que lo sea, pero no te preocupes, a ti sólo te cobraré en caricias".
viernes, 30 de septiembre de 2011
Big girls don´t cry.
Lea cerró los ojos, y luchó por obligar a su mente a cambiar de tema. Estaba harta de recrearse dolorosamente en pensamientos que era mejor olvidar.
¡Pero es que no podía!
Joder, como puedes aprender tantas cosas en un día de una persona y de repente actuar como si no supieras nada, como si no te importara. Porque claro que importa. Una cosa es engañarse a uno mismo, decidir creer cualquier cosa, aun a sabiendas de que probablemente solo juegan contigo. Pero cuando la evidencia de que te han mentido descaradamente es tan grande, tu cerebro hace clic, y se para. Y de repente todo gira tan deprisa que te mareas y sientes ganas de explotar y llevártelo todo por delante.
Porque ya no sabes que hacer. Todo tu mundo está cabeza abajo.
Ahí es cuando Lea abrió los ojos y decidió que no volvería a escuchar una mentira, costara lo que costase.
Quien no arriesga no gana.
Y supo que ella acababa de entrar. No la oyó, no la vio, pero lo supo. Fue fácil. Cuando ella estaba cerca, el corazón le martilleaba furiosamente, y la cabeza lo martirizaba. Detestaba esa sensación. Esa en la que el corazón te dice que amas una persona, que lo quieres todo con ella, por ella y para ella. Esa sensación de dependencia. Esa en la que el corazón discute con la razón, que argumenta de una manera fría y letal contra él. Porque por mucho que cada fibra de su ser material la amaba con todas sus fuerzas, la mente seguía insistiendo en recordarle lo que le había hecho sufrir, lo que había jugado con él.
Le recordaba que si ella estaba ahí era para humillarlo. Y entonces lo entendió. No la amaba. Solo quería lo que no podía tener. Apuró su última copa y la miro a los ojos con tal furia, que la sonrisa que ella estaba esbozando murió en sus labios, siendo sustituida por una mirada primero de duda y luego de terror. Pero él era su juguete. Ella era la que hacía daño. Ya se encargaría ella de que todo siguiera así. Es por eso por lo que decidió seguirle fuera, a la oscuridad, sin pararse a pensar que ahora ella era el juguete, y que pronto sería un juguete roto.
lunes, 4 de abril de 2011
Destilando odio merecido
Sí, estoy loca. ¿Pero acaso eso no es de agradecer en este mundo demente?
sábado, 2 de abril de 2011
Honestly....

A veces es tan fácil dejarse llevar por las primeras impresiones, que nos olvidamos de que una persona nunca muestra como es en realidad a la primera de cambio. Así que, ¿de que sirve juzgar a una persona nada más verla, e incluso sin conocerla, si para ello nos vamos a basar en algo que probablemente no es real? Porque, honestamente, ¿alguien de verdad tiene tanta confianza en si mismo como para mostrar todos sus secretos, toda su forma de ser, y todo lo que os de la gana, a alguien a quién acaba de ver por primera vez en su vida? Todos nos guardamos algo, todos nos guardamos las cosas de nosotros mismos que creemos que a los demás no les iban a gustar. Digo creemos, porque está claro que en muchas ocasiones guardamos tras esa puerta oscura que hay en un rinconcito de nuestra mente lo mejor que tenemos, lo que nos hace diferentes, sin darnos ni siquiera cuenta de ello. Y eso es culpa de esa estúpida manía social de comportarnos como clones.
lunes, 7 de febrero de 2011
The short way.

¿Sabes?

