sábado, 18 de diciembre de 2010

I promise...


No puedo parar la lluvia que cae y nos rodea.
No puedo silenciar el trueno ni apagar el rayo.
No puedo parar el tiempo, ni hacer desaparecer el mundo.
No puedo borrar tus lágrimas, ni pintarte una sonrisa.

Pero si puedo abrazarte para que la lluvia no te haga sentir frió.
Puedo acompañarte durante la tormenta para que no tengas miedo.
Puedo pasar todo el tiempo del mundo contigo.
Puedo ofrecerte un pañuelo para secar cada lágrima, y sonreír contigo.
Y también puedo prometerte que, siempre, pase lo que pase, estaré contigo.

jueves, 16 de diciembre de 2010

I wish i could...


Ojalá pudiera simplemente no pensar. Hacer clic y que todo pasara, que todo acabara, para no tener que ver pasar la mañana entre sonrisas fingidas y falsas risas, y la tarde entre lágrimas que ni si quiera estoy del todo segura de de donde salen. Ojalá pudiera acostarme con unos brazos rodeándome, para al menos poder intentar dormir. Ojalá pudiera tener unos brazos acunándome mientras lloro en un suelo frió. Ojalá pudiera evitar que cada frase, cada palabra, cada sentimiento de los demás me hiciera pensar que ellos tienen algo que yo nunca tendré.
Ojalá pudiera enterrar la cabeza para no levantarla jamás.
Y ojalá pudiera evitar sentirme culpable por sentirme mal.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Ank...


Te regalo mi inmortalidad. Que sí, que ya no la quiero. ¿Para qué me sirve? La mayoría de la gente ni siquiera sabe lo que es la inmortalidad. Creen que es vivir para siempre, o no poder morir de ningún modo. Para mí la inmortalidad no es eso. Para mi es la vida, es el seguir día a día hacia delante, mirando hacia un futuro al que esperas impaciente, para luego enfrentar el peso de mi corazón al de una pluma, y que el hijo de Horus me juzgue. Pero yo ya no quiero eso. No quiero esperar a ese futuro, quiero saltarme ese paso, y embarcarme en la última parte.
A mí, mi inmortalidad -o mi vida como prefieras llamarla- ya no me sirve, me viene grande. Así que guardamela tú, y cuida de ella mientras que yo navegaré por el Nilo, de la mano de Osiris.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Gira el mundo gira, en el espacio infinito...


Me da vértigo el punto muerto
y la marcha atrás,
vivir en los atascos,
los frenos automáticos y el olor a gasoil.
Me angustia el cruce de miradas
la doble dirección de las palabras
y el obsceno guiñar de los semáforos.
Me da pena la vida, los cambios de sentido,
las señales de stop y los pasos perdidos.
Me agobian las medianas,
las frases que están hechas,
los que nunca saludan y los malos profetas.
Me fatigan los dioses bajados del Olimpo
a conquistar la Tierra
y los necios de espíritu.
Me entristecen quienes me venden kleenex
en los pasos de cebra,
los que enferman de cáncer
y los que sólo son simples marionetas.

Me aplasta la hermosura
de los cuerpos perfectos,
las sirenas que ululan en las noches de fiesta,
los códigos de barras,
el baile de etiquetas.
Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,
el paso obligatorio, las tardes de domingo
y hasta la línea recta.
Me enervan los que no tienen dudas
y aquellos que se aferran
a sus ideales sobre los de cualquiera.
Me cansa tanto tráfico
y tanto sinsentido,
parado frente al mar mientras que el mundo gira.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Y no te guardes ni un suspiro...



-Coge un poco de aire, y aguanta la respiración.

-¿Por qué demonios iba a hacer yo eso?

-Tú solo confia en mi. Hazlo por favor.

-Está bien.

...
...
...
...

-¿Sinetes esa sensación de mareo? Estoy segura de que si. Probablemente, tendrás ganas de respirar, pero a la vez tendrás ganas de soltar el aire que todavía te queda. ¿Notas esa sensación de confusión, por no saber si coger el aire o soltarlo? Pues así me siento yo constantemente. El aire ya no me llega a los pulmones. No soy capaz de decidir cual va a ser mi siguiente paso. Me debato entre la posibilidad de soltar el aire y seguir respirando como si nada hubiera pasado o coger aire antes de soltar el que me quedaba y volver a sentir en unos segundos la necesidad de decidir entre coger aire o soltarlo.
A bueno, también está la tercera opción,mi favorita. Ni coger ni soltar el aire. Simplemente dejar de respirar. Y ya no sentir nada.

-¿De verdad te sientes así?
-Si, contantemente.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Caida libre


Saltemos al abismo sin paracaidas,para, en algún momento, poder besar el suelo...

Tontos por gusto...


Si es que algunos somos tontos por el placer de serlo. Paseamos por el mundo haciendo sonreir a los demás, pero nuestra nariz de payaso no nos deja ver, tropezamos y caemos. Y luego solo somos capaces de levantarnos para hacer sonreir al de al lado.